La defensa de los derechos humanos: la responsabilidad de todos y todas

Mientras que la Declaración se dirige particularmente a defensores de los derechos humanos y a los Estados que los debe proteger, este texto también subraya que cada uno y cada una tiene deberes hacia la comunidad y dentro de ella.

La Declaración incentiva a cada persona a defender los derechos humanos de acuerdo a sus medios y posibilidades.

En este sentido, la Declaración enuncia la responsabilidad de todas las personas a promover los derechos humanos, a garantizar la democracia y sus instituciones y no violar los derechos humanos o estar en una situación que posiblemente llevaría a violarlos.

Más precisamente, la Declaración se dirige a personas que ejercen profesiones susceptibles de perjudicar ciertos derechos humanos y los incentiva a poner una atención particular en evitar todo tipo de violación de los derechos humanos. Es el caso por ejemplo de los abogados, jueces, policías, funcionarios del Estado, etc.