Misión y objetivos de trabajo

La Relatoría especial es independiente de los Estados y de cualquier otro tipo de actor (sociedad civil, empresas, etc.). Esto significa que el Relator o Relatora es el principal y único responsable de las decisiones e iniciativas que toma y adopta.

 

En el marco de sus actividades, la Relatoría sigue los siguientes principios :

 

Promover la Declaración sobre defensores de los derechos humanos

El Relator especial puede hacerlo a través de la cooperación y del diálogo con los gobiernos y todas las partes y actores interesados en la temática.

Por ejemplo, la Relatoría puede recordar a través de sus intervenciones públicas o de sus informes la existencia de la Declaración a modo de hacerla accesible al mayor número posible de personas. 

La Relatoría busca también la implementación de dicha Declaración por los todos los Estados. Cabe señalar que los Estados son los principales responsables del respeto y aplicación de los derechos humanos a nivel nacional.

 

Estudiar de manera profunda las tendencias y desafíos 

El Relator especial siempre debe interrogarse sobre los nuevos desafíos relacionados con las actividades de promoción y defensa de los derechos humanos. Su reflexión le permite elaborar estrategias de trabajo donde se ven reflejados la realidad del terreno y las necesidades de las personas defensoras de los derechos humanos. 

 

Formular recomendaciones concretas y eficaces

Esto se lleva a cabo para proteger a las personas defensoras y monitorear la implementación de estas recomendaciones.

Por ejemplo, a través de sus informes presentados ante las Naciones Unidas, el Relator especial propone estrategias a destinación de los Estados y de las principales organizaciones movilizadas con la temática de los defensores de los derechos humanos. 

Para que sus recomendaciones sean realmente útiles y efectivas, el Relator especial hace un seguimiento con sus distintos interlocutores. Por ejemplo, se asegura que el Estado modificó su legislación tal cual se le había recomendado.

 

Solicitar, recibir y examinar informaciones sobre casos idividuales

Las personas defensoras de los derechos humanos pueden, por ejemplo, contactar al Relator especial sobre una situación particular con el fin de solicitar su ayuda para que lleve acciones de prevención y de protección.  

 

Integrar la dimensión de género 

El Relator especial debe hacerlo en todos sus trabajos, poniendo una atención particular en la situación de mujeres defensoras de los derechos humanos.

Las defensoras de los derechos humanos conocen dificultades adicionales por el sólo hecho de ser mujeres y por sus actividades de promoción y de protección de los derechos humanos. Por eso, el Relator especial debe estar atento a su situación. 

 

Colaborar de manera estrecha con otros organismos de las Naciones Unidas

El Relator especial puede desarrollar actividades con otros Relatores especiales sobre temáticas pertinentes para sus mandatos respectivos. 

Por ejemplo, puede colaborar con el Relator especial sobre la libertad de expresión ya que se encarceló una defensora de los derechos humanos que formuló críticas contra ciertas autoridades del Estado.

 

Informar regularmente al Consejo de derechos humanos y a la Asamblea general de las Naciones Unidas

El Relator especial puede presentar, a lo largo de su mandato, informes en los cuales describe las actividades y acciones que lleva a cabo, sus preocupaciones y sus recomendaciones para garantizar que las personas defensoras de los derechos humanos de todo el mundo actúen en un entorno seguro y favorable. 

Cabe notar que el Relator especial no es funcionario de las Naciones Unidas y no percibe ningún salario por las acciones que lleva como Relator.