Presentación de la Declaración

La Declaración internacional sobre los defensores de los derechos humanos fue adoptada por consenso el 9 de diciembre 1998 y contiene veinte artículos.

 

Esta Declaración no es un instrumento jurídico vinculante. Esto significa que no da una fuerza legal obligatoria a los derechos que enuncia.

Se habla de un texto vinculante cuando los Estados que lo ratificaron tienen la obligación de respetarlo y de hacer respetar todos los derecho que consagra.

Sin embargo, la Declaración retoma principios y derechos consagrados en otros textos vinculantes como el Pacto internacional relativo a los derechos civiles y políticos.

Además, esta Declaración fue adoptada por consenso lo cual significa que todos los Estados estuvieron de acuerdo con este texto y se comprometieron en aplicarlo.

 

Para leer más, pueden visitar la página del ACNUDH sobre la Declaración.