Colombia debe actuar para detener los asesinatos y ataques contra defensores y defensoras de los derechos humanos – Relator de la ONU

Bogotá – Desde la aprobación del Acuerdo de Paz en Colombia hace dos años ha aumento de manera dramática el número de asesinatos, amenazas y actos de intimidación a defensores y defensoras de derechos humanos en el país, declaró hoy Michel Forst, Relator especial de Naciones Unidas sobre la situación de los defensores de derechos humanos.

"Colombia está pasando la página de décadas de violencia armada, existe una responsabilidad colectiva e histórica de proteger a aquellos que dan su vida para la realización de los derechos humanos y la construcción de la paz", dijo el Relator especial.

Dijo que el aumento de la violencia dirigida contra defensores y defensoras de los derechos humanos se está produciendo cuando la tasa general de homicidios se ha reducido en un 40 por ciento.

"Los defensores y las defensoras de los derechos humanos en Colombia están operando en un entorno coercitivo e inseguro", dijo Forst al final de una visita de 14 días a Colombia. “No solo eso, también son estigmatizados por diversos sectores de la sociedad como guerrillas, "el enemigo interno", informantes, o personas anti-desarrollo".

“En las áreas rurales, donde la ausencia del Estado se junta con una numerosa presencia de grupos armados organizados e ilegales, los defensores y defensoras son un blanco fácil para quienes ven en ellos y en su agenda de derechos humanos un obstáculo para sus intereses,” advirtió el relator. “Me sorprendió saber que por 100 dólares podías “salirte con la tuya”, o al menos contratar a un asesino a sueldo (sicario)”.

Forst se reunió con más de 200 defensores de los derechos humanos, la mayoría de ellos mujeres, de diversas regiones. “Durante mi visita escuché docenas de testimonios de violencia extrema y generalizada en contra de líderes y lideresas sociales y comunitarios, campesinos, periodistas, indígenas y afrocolombianos, así como en contra de mujeres defensoras de los derechos humanos y de quienes defienden los derechos LGBTI”.

“Las personas más en riesgo en la era posterior al Acuerdo de Paz son líderes sociales y comunitarios, y miembros de las presidencias de las Juntas de Acción Comunal […] En particular son expuestos quienes apoyan las políticas derivadas del Acuerdo de Paz, como el Programa Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS), y que reclaman la restitución de tierras”.

"Me preocupa que defensores y defensoras de los derechos humanos no estén seguros en Colombia mientras persista la impunidad. Esta es una de las áreas que debe abordarse con urgencia".

Forst dio la bienvenida al anuncio de la creación de la comisión del gobierno para adoptar e implementar una política pública integral para defensores y defensoras de los derechos humanos y para reconocer su importante trabajo. Además, hizo un llamado para desarrollar rápidamente una política que cuente con la plena participación activa de defensores y defensoras y de la sociedad civil.

En el último día de su visita, el experto entregó una declaración de fin de misión con una serie de recomendaciones para las autoridades colombianas y otros actores con el fin de que mejoren la protección de los defensores y las defensoras de derechos humanos.

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